Nota: este artículo tiene carácter histórico y educativo. Explica conceptos de forma general y no recomienda comprar, vender ni mantener ningún producto financiero.
Origen: riesgo, rentabilidad y diversificación
La rentabilidad es lo que una inversión gana o pierde en un período, expresado normalmente como porcentaje. El riesgo, en sentido financiero, es la incertidumbre sobre ese resultado: cuánto puede variar respecto de lo esperado, incluida la posibilidad de perder dinero. En términos generales, las inversiones con mayor rentabilidad esperada suelen implicar mayor riesgo.
La diversificación consiste en repartir el dinero entre activos distintos para que el mal resultado de uno no determine el resultado del conjunto.
Contexto histórico
La intuición es antigua, pero su formalización tiene fecha: en marzo de 1952, Harry Markowitz, entonces estudiante de doctorado en la Universidad de Chicago, publicó «Portfolio Selection» en The Journal of Finance. Su aporte fue mostrar que el riesgo de una cartera no es simplemente el promedio del riesgo de sus partes: depende también de cómo se mueven los activos entre sí, lo que en estadística se mide con la correlación.
Si dos activos no suben y bajan exactamente al mismo tiempo, combinarlos puede reducir la variabilidad total sin sacrificar necesariamente rentabilidad esperada. A partir de esa idea, Markowitz describió la «frontera eficiente»: el conjunto de carteras que ofrecen la mayor rentabilidad esperada para cada nivel de riesgo.
En 1990, Markowitz recibió el Premio de Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel, compartido con Merton Miller y William Sharpe, por sus contribuciones a la teoría de la economía financiera. El artículo que lo inició ocupaba apenas unas quince páginas.
Qué nos enseña hoy
- Correlación: diversificar no es solo tener «muchos» activos, sino activos que no se comporten igual.
- Riesgo que no desaparece: la diversificación reduce el riesgo propio de cada empresa, pero no el riesgo que afecta a todo el mercado (riesgo sistemático).
- Relación riesgo–rentabilidad: no existe una inversión con alta rentabilidad esperada y riesgo nulo; desconfiar de quien la prometa es una regla básica.
Fuentes consultadas
- Markowitz, H. (1952). «Portfolio Selection». The Journal of Finance, 7(1), 77–91.
- NobelPrize.org. «The Sveriges Riksbank Prize in Economic Sciences in Memory of Alfred Nobel 1990».
- Bernstein, P. L. (1996). Against the Gods: The Remarkable Story of Risk. Wiley.
- Investor.gov (U.S. Securities and Exchange Commission). «Asset Allocation, Diversification and Rebalancing».
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